La verdad

¿Por qué nos empeñamos tanto en inventar historias en las que otros nos hacen daño? ¿Por qué nos es tan difícil admitir que la culpa es nuestra? ¿Está en la naturaleza humana culpar a los demás de nuestros errores? Dede pequeños aprendemos por supervivencia a señalar a otros, mentimos desde temprana edad culpando a los demás. Primero a profesores y padres, luego a amigos y finalmente nos mentimos a nosotros mismos.

De adultos, la culpabilidad toma un tono escurridizo y difícil de atrapar. Comenzamos a culpar de nuestros errores no sólo a conocidos, sino también a seres queridos; cuando las cosas no salen como esperábamos decidimos creer que hemos hecho todo cuanto hemos podido, que hemos hecho todo cuanto estaba en nuestras manos, que hemos hecho las cosas de forma correcta y preferimos inventar en nuestra cabeza mil historias en las que son otros los que hacen las cosas mal y los que nos hacen daño. Escogemos pintar a la persona cercana o querida como el villano, mientras nosotros somos únicamente las víctimas. Huimos de la verdad, huimos de admitir que hemos sido nosotros los que hemos hecho daño.

La verdad de la verdad, es que duele.

Y por ello, seguimos mintiendo

104 Comentarios 19.8.10 09:30, comentar

Tu recuerdo

Y cuando el mundo me duele, me refugio en tu recuerdo… pero tu recuerdo es mi mundo.

80 Comentarios 10.7.10 23:20, comentar

Miedo

Miedo, tanto miedo, tan asustado, todo a mi alrededor es tan jodidamente frágil. Fragil en tanto que sigo cayendo en un abismo y todo es por ti, y todo es culpa mía. Culpa mía porque he sentido algo que no debí haber sentido, algo a lo que muchos llaman 'amor'. El 'amor' se comió mi corazón, el 'amor' destruyó mi alma, el 'amor' me ha hecho una persona que nunca pensé que sería, el 'amor' me hace odiarte, el 'amor' me vuelve celoso, el 'amor' me convierte en una persona peor, el 'amor' me hace desear que todo esto acabe algún día...

TÚ ERES EL AMOR, TÚ TE COMISTE MI CORAZÓN, Y AHORA MI CORAZÓN ESTÁ MUERTO Y ENTERRADO

 

97 Comentarios 8.6.10 20:16, comentar

Love ate my heart

La tarde se antojaba fría y distante, bañando de tonos grisáceos las metálicas estructuras sobre las que se eleva esta solitaria ciudad. Desde el sur soplaba con fuerza el viento que a través de azoteas y campanarios se hacía paso hasta llegar a mi encuentro. Permanecía inerte frente a aquel desolador a la par que acogedor paisaje; con cierta dificultad lograba respirar de vez en cuando, inhalando todo el aire que era capaz, sin saber muy bien con qué fin lo hacía, qué iba a ganar con ese acto tan banal, qué sentido tenía hacerlo… absolutamente ninguno, al igual que el resto de acciones que podemos llegar a cometer en cualquier momento, no sirven para nada. Intenté erguirme y avanzar un paso, pero me fue imposible, la aún si cicatrizar herida que asoma en mi pecho no me permitía ejercer movimiento alguno. De repente, un escozor procedente de dicha brecha navegó por cada una de las terminaciones nerviosas de mi cuerpo, nublando mis sentidos, anulando mi mente. Era tu recuerdo el que me abrasaba, el que hacía arder mi herida, el que no me dejaba pensar claramente. Intentaba gritar, expresar todo ese dolor que me estremecía, pero mis labios sellados eran incapaces de pronunciar palabra o incluso emitir sonido alguno, mi obligación de callar era más fuerte e impetuosa que cualquier sentimiento que pudiese albergar en mi interior.

Intenté huir, esconderme de tu recuerdo, de tu imagen, pero las cadenas que me rodean impedían que pudiese correr, cadenas repletas de eslabones que se han forjado con cada simple palabra que me has dicho, cadenas que me ataban a mis sentimientos.

La herida de mi pecho se iba agrandando por cada segundo que pasaba, la desesperación y el dolor se apoderaban de mi ser; por mi rostro ríos púrpura se deslizaban desde mis ojos que se han convertido en dos cruces negras.

Abatido, en silencio intenté escuchar algo pero el ruido era inexistente, nada era capaz de oír, ni siquiera los latidos de mi desaparecido corazón. Te lo comiste, sin querer jugaste con él, sin darte cuenta lo usaste a tu antojo, y sin ser consciente te lo comiste.

 

Mi corazón ya no está, debería sentirme vacío por dentro, nada más lejos de la realidad. Me siento lleno, tan lleno de todo que lo único que ansío es desaparecer, pero encadenado sigo a estos sentimientos. Es por eso por lo que en silencio lloro todo el tiempo…

 

El amor se ha comido mi corazón… lloro lágrimas púrpura

93 Comentarios 8.6.10 20:00, comentar

Texto en blanco

Lágrimas negras caen sobre mis mejillas, ríos de sangre púrpura corren por mis venas, miles de mariposas verdes y grises surcan los más de miles de pensamientos que a través de mi mente viajan en cada milésima de segundo.

Pensamientos contradictorios, sensaciones nunca dadas, sentimientos incoherentes, palabras sin sentido. No realizo otra cosa que decir frases insulsas que nada revelan sobre que siento en realidad, pero nada es lo que puedo hacer, porque nada es lo que sé acerca de mis sentimientos.

Escribo textos como éste para poder intentar resolver mis conflictos internos, con el fin de lograr algo de calma, con el objetivo de poner en paz mis pensamientos. Pero por primera vez, y de una manera sorprendente, este objetivo tan simple y llano, me es inalcanzable. Por muchos textos que escriba, nada parece solucionarse, las voces de mi cabeza no desean callar, y mi corazón sorprendido no parece que se quiera calmar. ¿Qué he de hacer? ¿Qué tipo de estúpida estratagema del destino se ha interpuesto en mi vida? Seguiré adelante con todo, no debo pensar en consecuencias inimaginables, por una vez en tres años me dejaré llevar, aunque el resultado sea fatal, aunque con veinte textos nada pueda arreglar.

Sin solución aparente a mi desequilibrio emocional escribo este enésimo texto…

… este texto está en blanco.

72 Comentarios 27.4.10 22:27, comentar

Nunca más

Por más que jure, prometa y perjure, siempre acabo cometiendo los mismos errores una y otra vez. Por más que lo intente, nada cambia nunca. Por más años que pasen, todo sigue igual.

 

¿Cómo he podido ser tan estúpido? ¿Cómo he, sin darme cuenta, caído en estas efímeras a la par que dañinas redes? Mi soledad se ha encargado de tejer punto por punto el tapiz de mis emociones que me han llevado a tropezar de nuevo con la misma piedra.

 

Conozco la situación, soy experto en la materia que se lleva repitiendo desde hace años. Pero no puedo permitirme el derrumbamiento, no es factible en esta ocasión, he de recordar pintarme todas las mañanas una sonrisa antes de salir, pero aún así, temo que mi indulgencia deje escapar a mis mariposas que ansían con encontrarte. No puedo dejarlas libres, no esta vez, no haría bien a nadie. En tantas otras ocasiones, siempre las dejaba salir mientras escribía, mientras me enfrentaba a la realidad que me englobaba, mientras con mis dedos reflejaba sobre el papel mis verdaderos sentimientos, con la esperanza de que así doliesen menos.

 

Pero esta vez es diferente, he de callar…

 

 

… No volveré a escribir nunca más.

81 Comentarios 25.3.10 20:54, comentar

¿Y qué?

¿Qué pasa si mi cielo azul se ha tornado gris? ¿Qué ocurre si se me ha acabado la pasión? ¿Y qué si lo único que espero es otro fracaso? ¿Qué más da si he aprendido a fingir sonrisas? ¿Qué hay de malo en que todos los días eche un candado más a mi corazón? ¿Qué pasa si mi ‘día malo’ se convierte en rutina?

 

… déjame estar, ya tendré tiempo de recomponer los trocitos que día a día de mi alma se caen.

81 Comentarios 25.2.10 23:02, comentar